El bordado en punto de cruz es antiguo , nuestras madres, abuelas y bisabuelas ya utilizaban esta técnica de bordado para adornar los ajuares que ellas mismas confeccionaban, en ropa de cama y mesa, lencería, canastillas infantiles, etc.
Muestras de estos bordados de uno o dos siglos atrás, se pueden encontrar en diversos museos de artes decorativas de todo el mundo.
Al principio, los bordados eran de motivos sencillos y con pocos colores, 5 ó 6, pero con el paso de los años los esquemas se han ido perfeccionando, y actualmente es corriente trabajar con 30 ó 40 colores distintos, pudiendo encontrar incluso esquemas que superan la centena de colores.
A este fenómeno no es ajeno la irrupción de los ordenadores en el diseño de los bordados en punto de cruz, pues con ellos es posible matizar sombras, luces y detalles casi hasta el infinito.